Proyecto Estratégico de Recuperación y Transformación Económica (PERTE) para la descarbonización industrial

El Gobierno español apuesta por la descarbonización industrial.

El 27 de diciembre de 2022, el Consejo de Ministros aprobó el Proyecto Estratégico de Recuperación y Transformación Económica (PERTE) para la descarbonización industrial de la industria manufacturera, cumpliendo su compromiso de apoyar a la industria en su transición hacia modelos y procesos más verdes y contribuir al objetivo de neutralidad en carbono en 2050.
Los beneficiarios de este PERTE son los sectores de la industria manufacturera, incluida la producción de minerales no metálicos (cerámica, cemento, vidrio, etc.), la industria química, el refino de petróleo, la metalurgia y la producción de pasta y papel. Además, hay grandes incineradoras en otros sectores, especialmente en la industria alimentaria y de bebidas. Las medidas previstas deben aplicarse entre 2023 y 2026, aunque los proyectos también podrían completarse en una fecha posterior.
En el marco del programa PERTE de descarbonización industrial, se prevén inversiones totales por valor de 11.600 millones de euros, con una contribución del sector público de 3.100 millones distribuidos entre las distintas líneas. Se trata de un proyecto de colaboración público-privada que incluye todas las acciones transformadoras que impulsarán proyectos para descarbonizar los procesos de las empresas manufactureras.

Para ello, se han aprobado cuatro acciones transformadoras:
1. Una línea de ayuda global para medidas de descarbonización de la industria manufacturera de 2.300 millones de euros, de los cuales 800 millones en forma de subvención y 1.500 millones en forma de préstamo, que se aplicarán a partir de 2023.
2. Una línea de ayudas aprobada por la Comisión Europea para las empresas manufactureras que participen en proyectos importantes de interés común europeo (en adelante IPCEI) en la cadena industrial del hidrógeno procedente de fuentes renovables, con una financiación pública de 450 millones de euros en forma de subvención, que se aplicará a partir de 2023.
3. Estudiar y evaluar la creación de un fondo para promover los contratos de compensación de emisiones de carbono y poner en marcha un proyecto piloto con una financiación pública de 100 millones de euros para el desarrollo del proyecto.
4. Apoyo al desarrollo de nuevas instalaciones de producción de alta eficiencia y bajas emisiones de carbono con una financiación pública de 150 millones de euros en subvenciones y 100 millones de euros en préstamos.
Las inversiones en descarbonización y modernización de la industria manufacturera apoyadas por este PERTE aumentarán la competitividad del sector en torno a un 10 % y supondrán la creación de unos 8.000 puestos de trabajo. Además, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo estima que se reducirán las emisiones en hasta 13 millones de toneladas de CO2 al año.

Los objetivos del PERTE de descarbonización industrial.

El PERTE para la descarbonización industrial tiene los siguientes objetivos:

– Descarbonizar los procesos productivos para garantizar la viabilidad de la industria a medio y largo plazo.
– Mejorar la eficiencia energética mediante el uso de las mejores tecnologías disponibles y la introducción de sistemas de gestión de la energía en la industria.
– Mejorar la competitividad del sector manufacturero. La industria manufacturera se enfrenta a un gran reto para reducir las emisiones y para seguir siendo competitiva es esencial apoyar la inversión en descarbonización.
– Promover la seguridad energética de España. La industria manufacturera es responsable del 30% del consumo de gas natural en España (59% si se excluye la generación de electricidad), por lo que reducir este consumo es crucial para la seguridad energética de España.
– Fomentar el uso de energías renovables. De esta forma, será posible reducir las emisiones al tiempo que se contribuye a reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
– Promover la mejora ambiental apoyando el uso de subproductos y la valorización de residuos para integrarlos en otros procesos, reduciendo así el impacto ambiental de los productos a lo largo de su ciclo de vida.
– Crear empleos de alto valor añadido. La descarbonización de la industria irá acompañada de una mejor formación de los trabajadores cualificados con las competencias necesarias para utilizar tecnologías menos contaminantes.

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